Secuencia LIX: 23/3/2014, Chopín no tiene por qué pronunciarse “Chopen”

“Concierto en el Convento del Santo Ángel (Sevilla)”.

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DSC_0775-borderNació en Polonia. Otra cosa es que con veintiún años se fuera a París, pero este famosísimo compositor y pianista era polaco y se llamaba Fryderyk Franciszek Chopin, y en el idioma de su país de origen se dice más o menos como se escribe. Pare ser más exactos, se dice algo parecido a “Jopin”. Después vendrán los que saben de todo y lo escribirán en francés, algo parecido a Frédéric François Chopin, y lo pronunciarán con esa terminación entre e y a, pero usted fíese de mí y si lo dice como se escribe y alguien quiere corregirle no le preste la más mínima atención. ¿Y a qué viene hablar de este genio? Al final se lo explico.

DSC_0780-borderEn pleno corazón del Barrio de Santa Cruz, frente a la Casa Museo de Murillo, está el convento de San José del Carmen regentado por la orden de Carmelitas Descalzas y conocido popularmente como “Convento de Las Teresas” fundado por Santa Teresa de Jesús en el año de 1575. Para recoger fondos para su obra social, la Archicofradía del Carmen del Santo Ángel, tan próxima a nuestra Banda, organizó un concierto en el Convento del Santo Ángel.

DSC_0787-borderFue una noche de música memorable con un escogido muestrario de música. Así, sonaron la  “Marcha Fúnebre de la Ópera Ione” (Enrico Petrella y Álvaro Milpager) , “La Virgen de Consolación” (Francisco Javier Parra Medina), dedicada a la Hermandad de la Sed, “Jesus Christus” (Moisés García Espinosa) con la que el autor quiso reconocer a la Hermandad del Dulce Nombre, “Dolorosa de Pasión” que nuestro director José Manuel Bernal dedicó a la Hermandad de la vera-Cruz de Valencina de la Concepción; la espléndida composición “Grave”  de Francisco Soler Ridaura, “El Señor de Pasión” (Ramón González Varela) “Cristo de la Buena Muerte” (José Martínez Peralto), “La Virgen en sus Lágrimas” (Manuel López Farfán) dedicada a la Hermandad de la Exaltación y “Flor del Carmelo” de Sebastián Valero Jiménez.DSC_0768-border

Y ahora viene el momento de explicar lo de Chopin. Al término de esta maravillosa muestra musical, La Centenaria interpretó la pieza conocida con “Marcha Fúnebre” de este magnífico compositor. La partitura pertenece su “Sonata para piano n.º 2, Op. 35”. Según especifican los entendidos, esta marcha, compuesta en 1837 como obra independiente, se caracteriza por su carácter “lúgubre, emocionante y solemne, aunque la sección central sup
one un contraste de consolación con su bella melodía, recuerdo sublimado de la persona fallecida”
.

Y esa era la explicación y esa es la historia de este bello concierto que pudimos vivir en el Santo Ángel, iglesia tan querida por todos nosotros y donde somos siempre maravillosamente tratados.

 

 

Tresillo de corcheas:

 

 .- Lo que yo te diga, conciertos de este nivel ya se ven pocos. El programa lo decía todo.

.- Los “cornetas y tambores” no sonaron en el concierto pero estuvieron presentes entre el público apoyando a sus compañeros.

.- El año que viene más habas, por favor.

 

A modo de coda

 

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Verdad absoluta

Está clarísimo. No es porque lo diga yo. Está científicamente comprobado, numerosos estudios lo demuestran, sesudos tratados han puesto clarividencia y lógica y ya ha quedado suficientemente demostrado. Es una verdad irrefutable, no admite discusión, intercambio de opiniones o de pareceres, decenas de años de estudio lo han puesto blanco sobre negro. Los “tubas” (o tubistas que también se dice) Juan Muñoz y Fernando Granado son claro exponentes de esta premisa. Por eso, decimos aquí alto y claro que tocar este instrumento… provoca la caída del pelo. O al menos a estos dos músicos.

 

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