Secuencia LXXIV 20/4/2014: HONRADEZ Y PLENITUD

“Domingo de Resurrección: Estación de Penitencia de la Hermandad de la Inmaculada Concepción de Castilleja de la Cuesta”

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DSC_1909-borderEn la vida siempre hay que aspirar a la honradez. Ser bueno o malo es un criterio que queda a la providencia o a la visión que se tenga del prójimo a no ser que uno sea objetivamente un santo o un demonio. Ser honrado es un hecho comprobable y que no tiene vuelta de hoja. O se es cabal o no. No hay medias tintas. O vas por la calle con la cabeza alta o buscando un matojo donde esconderte. Por todo eso, quizá debemos encaminar siempre nuestros actos fundamentalmente a que sean reconocidos como honrados; lo de bien o mal se lo dejamos a criterio de los demás siempre y cuando el crítica sea con fundamento y base, pues si ésta no es así, desacredita a quien la dice pues solo ofende el que puede y no el que se lo propone sin argumentos.

DSC_0048-borderVolveremos sobre este tema más adelante pero mejor que contemos el motivo que nos trae hoy aquí. Los músicos de la Oliva esperaban el Domingo de Resurrección en Castilleja de la Cuesta a que el tiempo pudiera dar una tregua y la Pontificia, Real, Ilustre, Antigua y Franciscana Hermandad y Archicofradía Sacramental de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora y de Nazarenos de la Santísima Vera-Cruz y Sangre de Jesucristo, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de los Dolores, la hermandad de la Calle Real, pudiera poner en la calle las andas que realizara a principios del siglo XX José Gil y sobre las que reinaba espectacular en su belleza la imagen de la Inmaculada Concepción. Durante la espera, el comentario generalizado era que se estaba haciendo una Semana Santa absolutamente honrada desde el punto musical y humano, que a la confianza que las hermandades habían depositado en La Centenaria se había respondido con profesionalidad, eficiencia y alegría. También, como no, los músicos decíamos que estábamos alegres porque, en nuestro criterio, esa actitud honesta y de entrega se había visto rubricada con unas actuaciones más que dignas hasta el punto que nos sentíamos orgullosos del nivel mostrado en todas y cada de las marchas que durante toda esa semana habíamos tenido la oportunidad de interpretar. Nosotros pensábamos así, otros pueden que no, pero nadie nos quita que estuviésemos satisfechos por lo que considerábamos bueno… y honrado. Y eso, amigo mío, es lo que hay.

DSC_1908-borderComo decimos, la talla de la patrona del pueblo que realizara Gumersindo Jiménez Astorga en 1878 estaba entronizada en sus andas barrocas sobre una hermosísima peana sustentada sobre un balaustre central adornado con acanto con una ornamentación de guirnaldas de flores y bellamente completado por una nube de querubines y ángeles, todo iluminado por sinuosos y artísticos candelabros. Un paso magnífico en sus respiraderos y hermosísimo por cuanto sentimiento de sus devotos hay depositado en él que se nos presentaba con predominio de flores blancas exquisitamente dispuestas.

DSC_1913-borderPero no pudo ser. No había tiempo material entre chaparrón y chaparrón para ni siquiera sacar la imagen a la puerta y la Junta de Gobierno, con buen criterio, suspendía la salida procesional a la que la Banda de la Oliva había llegado con toda la ilusión del mundo pues se trataba de un estreno en nuestras actuaciones de Semana Santa.

DSC_0008-borderDe nuevo al autobús y en esta ocasión los comentarios se teñían de una sensación de plenitud y agradable nostalgia. La Semana Mayor se acababa y la Banda de la Oliva, cansada por tantas horas de pié, por unas temperaturas altas para la época, se sentía plena y feliz, agradecida y satisfecha. Hubiéramos querido que ese precioso remate que la Calle Real nos ofrecía hubiera tenido el broche y la oportunidad de haber acompañado a la Virgen Niña pero eso no hará otra cosa que acrecentar el deseo de que el año que viene podamos ir tras su paso.

Honrada y plena La Oliva volvía a su pueblo. Gracias a todos, a los que si… y a los que no…. A todos. Los músicos son felices haciendo música y cuanta más mejor, y esta Sociedad Filarmónica retornaba a su casa plena de sonidos y satisfecha por haber mostrado su cara más honesta. ¡Y además con unas interpretaciones que quitaban las “tapaeras del sentío”! Y eso, otra vez amigo mío, como te dije más arriba, es lo que hay.

José Manuel García @garciadetriana

Tresillo de corcheas:

♪.- Los que cogieron el autobús en Camas recibieron en Salteras a sus compañeros mientras subían al vehículo con un “Paquito El Chocolatero” sui géneris. Un saxo, una tuba y un trombón tuvieron la culpa.Tresillo 1-border

♪.- Manuel Jesús, si querías salir en un tresillo no hacía falta tanto. Ahora, seguro que te arrepientes, jajajajajaja.Tresillo 2-border

♪.- Ya tenemos la portada del último disco de “Los Romeros del Aljafare”. Prometen arrasar con sus sevillanas, rumbas o lo que sea.Tresillo 3-border

A modo de coda

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“Forte” de bus

Cuanta lluvia, Dios mío. Los músicos volvían al autobús tras suspenderse la procesión y no encontraron otro refugio que una marquesina donde paran los autobuses. Y ahora que veo la foto, ¿imaginan ustedes si hubieran hecho sonar ahí debajo los instrumentos a la vez? De haberlo hecho con la “fuerza de la Oliva”, con su onda expansiva, la parada de autobús la hubieran mandado a la otra acera. Un día de estos hacemos una prueba. Ya le contaremos.

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“…Camino se hace al andar”

 

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“…Camino se hace al andar”

Caminante, son tus huellas

el camino, y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Las palabras de Antonio Machado que citamos al recoger el Premio Demófilo, vuelven a poner en valor los cien años de historia de la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de la Oliva. En ese tiempo, con esfuerzo, dedicación y amor a la música, se ha recorrido un largo camino hasta nuestros días,

Fue por 1993 cuando me inicie en este mundo y quién me iba a decir que diecinueve años más tarde tomaría el relevo de mi gran compañero y amigo, José María Moral García, en la presidencia de la Oliva de Salteras. Accedí a este cargo, a este honor como saltereño, con la ilusión intacta de aquel chico de once años y con la experiencia que casi dos décadas de dedicación a nuestra academia y a nuestra banda de la mano de lo que músicos excepcionales me aportan. Hoy, rodeado de un grupo joven, de buenas personas, estar al frente de esta Sociedad supone un continuo paso a paso, de incesante esfuerzo con el apoyo de sus músicos, para así poder seguir creciendo como venimos haciendo desde 1913.

Con más de un centenar de años de historia ininterrumpida, el caminar por la senda musical de esta formación ha sobrevivido a tiempos difíciles. Épocas de guerra, de hambre y penuria, de crisis económicas y sociales que no han conseguido detener el empeño de cientos de personas ilustres como, entre otras, Joaquín de la Orden, Dionisio Ortiz, Antonio González Álvarez, quienes pusieron su empeño en difundir la música de Salteras por todo el territorio nacional. Todo ello, sin la ayuda de institución alguna, pero con el apoyo incondicional de sus familiares y vecinos.

El trabajo constante en la enseñanza y el aprendizaje nos han permitido abrir un abanico más amplio de posibilidades para aquellas personas que quieran aprender, estudiar o conocer la música, consiguiendo así que la Academia “Don Joaquín de la Orden” sea un referente en la cultura musical andaluza y que en sus aulas se ofrezca enseñanza a varios cientos de personas.

Así pues, la Academia abre sus puertas durante toda la semana para recibir a niños de entre 3 a 8 años en el Taller de Música y Movimiento. Conforme van creciendo en edad y conocimiento, prosiguen su enseñanza en nuestra Escuela de Música, donde la teoría musical, el solfeo y el instrumento, van de la mano en su día a día. En 2005, con el único afán de promover la cultura entre jóvenes, nació en su seno la Banda Juvenil, dirigida por Jesús Salas Orden. Un proyecto cargado de ilusión y que nos emociona en cada actuación que realiza pues es antesala cierta a la formación amateur de la Banda de la Oliva.

El crecimiento sentimental y humano de esta centenaria formación siempre ha ido de la mano de todas aquellas hermandades a las que alguna vez tuvimos el placer de acompañar. La devoción a sus sagrados titulares, las experiencias vividas y los momentos compartidos, hacen de la Oliva de Salteras una banda rica en sentimientos, que huye de cualquier meta prosaica con el único afán de mejorar día a día y prosperar a un futuro mejor que el ayer. Nuestros quince trabajos discográficos recogen su testimonio musical, pues consideramos que cada uno de ellos bien podría ser una joya para el amante de la buena música.

Con estas palabras, carentes de sentido sin la Música, intento acercarles un poco más a la Centenaria Oliva de Salteras, una gran familia de vecinos, profesionales y obreros que juntos prosiguen el camino de aquellos que en 1913 lo comenzaron a andar

Francisco Manuel Fraile Valverde

Presidente de la Sociedad Filarmónica Ntra. Sra. de La Oliva de Salteras