Secuencia LXXV 18/05/14: UNA CRUZ, UNA IGLESIA, CUATRO PLAZAS

“Traslado de la Santa Cruz de la Hermandad de la Santísima Trinidad (Villalba del Alcor)”.

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DSC_0132-borderLa primera actuación tras la Semana Santa tiene algo de reencuentro, parecido al primer día de clase tras DSC_0143-borderlas vacaciones. Han pasado pocos días desde las actuaciones en las cofradías penitenciales e incluso los músicos han continuado la convivencia en la academia, pero cuando se encuentran en esta primera actuación tras la semana mayor el espíritu es como si se comenzara de nuevo, como si el curso abriera sus puertas. Abrazos, parabienes y saludos como si hubiera pasado mucho tiempo.

DSC_0160-borderEsta primera sensación ya se vivió en Salteras al coger el autobús. Se trata de una de las actuaciones en hora más tardía de cuantas tiene La Centenaria y eso aporta una especia de entrañable intimidad pues el horario cercano a la madrugada así lo invita. Cuando los músicos, ya todos, se encontraron ante la puerta deDSC_0194-border la capilla de la Hermandad de la Santísima Trinidad de Villalba del Alcor, en la provincia de Huelva, teníamos la misma sensación de “vuelta a ver”. Y fue de lo más agradable.

Mientras se esperaba que la hermandad cumpliera con sus reglas que especifican que antes del traslado de la Santa Cruz a la Iglesia Parroquial del Apóstol San Bartolomé debe rezarse el Santo Rosario, la banda se preparaba eDSC_0234-borderntre saludos afectuosos que venían a poner en valor que tras un esfuerzo como el realizado en la Semana Santa, la recompensa también se alcanza cuando se comparten momentos entre todos plenos de compañerismo y confianza. Y así llegaron las dos y media de la madrugada del tercer domingo de mayo, como manda la tradición siempre que no coincida con Pentecostés, cuando entre aplausos y fuegos artificiales salieron a la calle las preciosas andas que portan la bellísima cruz en madera, dorada y policromada, portando en sus brazos una alegoría sobre la pasión de Nuestro Señor. La cruz, realizada sobre fondo rojo, simbolizando la sangre de Cristo derramada para romper las cadenas del pecado, representadas en la imagen por los anillos que completan la figura. A modo de sudario, se complementa con DSC_0219-borderuna banda bordada en la que se incrustan tréboles simbolizando las Tres Personas de la Trinidad.

DSC_0234-borderEl traslado, de no más de ciento cincuenta metros, los que separan la capilla de la parroquia saliendo por la Plaza de la Trinidad, siguiendo por la Avenida de Andalucía y llegando a la Plaza de España, supone todo un concentrado de devoción, vítores y música pues en tan escasos metros, en los cuales las andas no se posan en el suelo en ningún momento, la banda tampoco cesa de tocar. Durante el trayecto, los “villalveros” que los hay en nuestra banda ya sea de nacimiento o ascendencia, nos fueron contando curiosidades del templo parroquial que acogería la procesión pues se trata de las pocas edificaciones que tiene fachada a cuatro plazas: La de Emilio del Toro, la de España,  la de la Constitución y la conocida como “del Portalón“ y que en breve pasará a denominarse “de las DSC_0321-borderHermanas de la Doctrina Cristiana” en conmemoración de centenario de la llegada de estas religiosas al pueblo.

DSC_0260-borderPara la ocasión, la Banda de La Oliva interpretó “Virgen de las Aguas” (Santiago Ramos), las piezas de Pedro Morales “Virgen de la Paz”, “Virgen de los Negritos” y “Esperanza Macarena”; “Jesús de las Penas, una oración” y “Crux Inmisa” de José Manuel Bernal; “Hiniesta” (José Martínez Peralto), “Valle de Sevilla” (José de la Vega), “Mediatrix Omnium Gratiarum” (José Peña); completándose el repertorio con las magistrales “La Estrella sublime” de Farfán y “Coronación de la Macarena” de Pedro Braña. Además, una vez dentro de la parroquia de interpretó hasta tres veces la versión de la “Saeta” por petición y costumbre de la hermandad. Todo ello desde las dos y media hasta casi lasDSC_0289-border cuatro menos cinco, hora en que las andas quedaron depositadas junto al crucificado que preside la Parroquia mientras sonaban las campanas de su artística torre.

Tresillo de corcheas

♪.- ¿Qué nos hemos olvidado de Javier? Imperdonable.

♪.- María Macías se convirtió en “la última de la fila”. Fue el único músico que no pudo entrar en la iglesia.

♪.- No caben más marchas en menos metros. Seguro.

A modo de coda

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Para nada “antes muerta que sencilla”

Interesante reflexión “made in Belén Nosti”: “Cuando llevo diez horas de procesión y veo a alguien con tacones me duelen los pies a mi más que a esa persona”. Y tiene su razón. Fue casi hora y media de traslado y ya el sólo hecho de ver a alguien con ese complemento hacía que Belén se pusiera a temblar. Por eso que nadie crea que un zapato bajo es exigencia del uniforme sino pura y sencillamente exigencia física porque nadie aguantaría una actuación a “pie de aguja”. En la vida del músico como no apuestes por lo sencillo te quedas muerta.

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