La mirada de Carmen Rosas: Reina del Carmelo

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José María Gómez Martín, “UNO DE LOS NUESTROS”

SE HA  MARCHADO UNO DE LOS NUESTROS

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Impedidos2006d-borderUn hombre de vocación firme, bondadoso. Su amor al prójimo y la incansable tarea de ayudar a los más necesitados a lo largo de los años, así como su interés desmesurado por la música y su aliento a los jóvenes músicos, lo convertían en una persona muy especial y única para todos nosotros.Foto31-border

A todo esto, hemos de sumar su paciencia infinita pues a través de los años y cada vez que se le ha necesitado para realizar un acto musical, ha estado dispuesto y preparado para dar lo mejor de sí.

Foto33-borderGracias a D. José María, La Parroquia de Santa María de la Oliva ha sido y es uno de los templos donde la música, en cualquiera de sus facetas, jamás ha tenido una respuesta negativa sino, todo lo contrario, ha sido constantemente recibida con amor y cariño, convirtiéndose en un Santuario conocido por el hecho de que oración y  música caminan juntos en la fe.

Desde siempre, cada  concierto, actuación, o evento, D. José María Gómez Martín ha animado a los más pequeños Foto34-bordera caminar por el sendero de la música y ha mostrado su entusiasmo ante las actuaciones de La Oliva Juvenil. Les ha alentado con esa paciencia y contundencia que le caracteriza para que con la ayuda de Dios, descubriesen ese mundo y alcancen una buena formación musical.

Nuestro Párroco ha contribuido, de forma significativa, a incentivar las inquietudes musicales en Salteras, facilitando DiplomaMedalla-bordernotablemente el desarrollo musical de todos aquellos que se han acercado a ella.

Por ello fue merecedor de la Medalla de Oro con Distintivo Azul que le fue concedida por La Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de la Oliva de Salteras, quedando para siempre unido a esta formación como:

UNO DE LOS NUESTROSFoto25-border

Hoy bendice desde el cielo y lo hace junto a todos aquellos músicos a los que acogió en su parroquia y que ya no están con nosotros.

DESCANSE EN PAZ PADRE, SIEMPRE LE LLEVAREMOS EN NUESTRO CORAZÓN, EN NUESTRO ESCUDO, EN NUESTRA  MÚSICA.

Secuencia LXXX 17/07/2014: CAPA QUE NO MANTO

“Procesión de Nuestra Señora del Carmen del Santo Ángel (Sevilla)”.

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DSC_0563-borderLa procesión se formaba tranquila, reposada. Nadie diría que una de las comitivas más carismáticas de las que recientemente podemos disfrutar en Sevilla se estaba preparando entre los muros del ConventoDSC_0596-border del Santo Ángel. Se encendían los cirios de los pasos despacio y se podía disfrutar de ambas andas bellamente adornadas con gladiolos y lilium blancos; no había el bullicio a modo que en otras ocasiones y lugares podrían parecer normales por el acontecimiento que se celebraba. En el convento carmelita de la sevillana calle Rioja todo era paz mientras los músicos de la Banda de la Oliva entraban poco a poco y se colocaban en la nave del evangelio desde la que se divisa el portentoso crucificado que Juan Martínez Montañés realizó y que recibe culto como con un nombre a la vez desasosegante y acogedor, Desamparados. Las representaciones iban también ocupando su lugar y los costaleros aparecían sin querer romper el encanto del momento.DSC_0743-border

DSC_0587-borderTodo esto iba pasando cuando por la nave central de la iglesia nos encontramos con Fray Juan Dobado, recién llegado de nuevo al convento tras cumplir con sus obligaciones de priorales en el cordobés de San Cayetano. En el último capítulo de los Carmelitas Descalzos, Fray Juan había sido enviado de nuevo a Sevilla con el encargo de dirigir la revista “Miriam” y de ser el comisario de las exposiciones con motivo de V Centenario de Santa Teresa de Jesús para las “Edades del Hombre” y la Biblioteca Nacional de España. Alegría en el reencuentro y amable charla donde nos detuvimos en la contemplación de la capa que para las ocasiones especiales visten los frailes de la orden. Como quiera que le requerimos sobre si esa capa se podía identificar con la cogulla, esa prenda del hábito monástico principalmente usado por benedictinos y cistercienses para las plegarias de las horas, la explicación de Fray Juan fue como siempre toda una lección de historia y de teología.DSC_0564-border

DSC_0616-borderAl fondo los pasos y las insignias se ultimaban y se oían como los instrumentos de La Centenaria pasaban uno a uno por la presencia de nuestro director, Jesús Salas, para su afinación y recibir como aviso que la primera marcha, cuando se levantase el paso de la Santa, sería “Solo en tu cruz” compuesta precisamente por él. Y en el centro de la iglesia, oíamos junto a Sergio Cornejo, vestidor de la Virgen, Santa Teresa y el Ángel, las explicaciones de Fray Juan. Y así nos dijo que la capa carmelita es capa y no cogulla y que se viste principalmente en las principales festividades y celebraciones de la Virgen y eso es así porque la representación iconográfica más acertada y precisa de la Virgen del Carmen, además de con el  escapulario en recuerdo del que la Santísima Virgen entregó a Simón Stock, superior de los carmelitas y fundador de varios DSC_0633-bordermonaDSC_0656-bordersterios, como señal de su protección, es con capa y el pelo suelto y no con manto como bien nos hacía ver la imagen que preside el retablo mayor, una magnífica escultura de la Virgen del Carmen de Cristóbal Ramos, realizada en 1780. Toda la explicación era amena y exquisita, llena de cariño hacia la que es su casa, apoyada en los testimonios pictóricos que tan bellamente se disponen por los muros y pilares del edificio. Pero aún quedaba más. Mientras se acercaba la cruz de guía al crucero, y antes de despedirnos, Juan Dobado nos dijo que por ese uso de la capa de las imágenes que representan a la Virgen Reina del Carmelo y de los frailes propiamente dichos, los miembros de la orden denominan a la SantíDSC_0707-bordersima Virgen como “hermana bienaventurada” y así se consideran “Hermanos de la Bienaventurada Virgen DSC_0755-borderMaría del Monte Carmelo”.

Nada mejor para una magnífica procesión que el preámbulo de la compañía y magisterio de esta gran persona. Después, todo fue como siempre y también nuevo como nunca.

Ya coDSC_0646-bordernocemos esta procesión. El primero de los pasos representando la Transverberación de Santa Teresa de Jesús obra de Romero Zafra, y el segundo donde reina la preciosa imagen de talla anónima del siglo XVIII que porta en sus brazos al niño Jesús, también anónima del siglo XI; ambos pasos perfectamente llevados por la cuadrilla al mando del capataz, José Manuel Palomo.

Y con todo este preámbulo pleno de tranquilidad, sosiego, calma y belleza, la Banda de la Oliva aportó su música donde este año piezas como “Cristo de la Buena Muerte” (Peralto), “A la memoria del General Chinchilla” (Soler), interpretada por la calle O´Donnell o “Lunes Santo en el Museo”, oída por los alrededores de la plaza donde está ubicado el muso pDSC_0628-borderrovincial, donde su autor, José Manuel Delgado, nos hizo el honor de acompañarnos, se añadieron a un repertorio escogido y tradicional donde a la musicalidad de las partituras se unían evocadores nombres de compositores de la talla de Beigbeder, San Miguel, Borrego, Farfán, Morales, Espinosa, Gámez, Uralde, Cebrián o Braña.

Tresillo de corcheas:

♪.- ¡Qué contenta estaba Dolores Mateos! Su marido y su hijo tocando otra vez juntos. No cabía de gozo. Aquí la vemos junto a Jesús Salas Jr. (clarinete, en esta ocasión)Trsillo1-border

♪.- A Juan Carlos Castilla le ha salido un perfecto competidor, Gracias Alfonso FraileTresillo2-border

♪.- Dicen que hasta se salió de la formación como un sevillano más porque La Centenaria Sonaba también que no quiso perdérsela

A modo de coda

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DE PARTE A PARTE

Plenitud de la música, sonoridad que todo lo ocupa. Plenitud de la formación de la Banda, presencia que todo lo abarca. Detrás de un paso, cuando pasa la imagen de la devoción de todos, llega La Centenaria para no dejar a nadie indiferente… ni ningún hueco vacío de armonía.